La estrategia de las Islas Canarias para ser un HUB entre Brasil y África

viernes, 04 de agosto de 2017

Logística para las empresas exportadoras, base de operaciones y expatriados y centro de reparaciones; estos son los tres focos de la estrategia canaria para transformar el archipiélago en una plataforma de paso y parada para las empresas brasileñas con interés en invertir en África. Las islas españolas ofrecen tecnología, conexiones marítimas y mano de obra especializada. Los principales competidores, según un estudio de mercado elaborado por Proexca, son Ghana, Guinea Ecuatorial y Cabo Verde. 


La atracción de Inversión Directa Extranjera es uno de los ejes fundamentales en la estrategia de la internacionalización de la economía canaria, como se puede leer en el documento de Proexca. Hace varios años ya que el Gobierno  y la sociedad de fomento económico están trabajando para posicionar al archipiélago como puerta de entrada en África, tanto para organismos públicos internacionales relacionados con la ayuda humanitaria, así como para empresas privadas con interés y presencia en el continente africano. 

Junto con los Estados Unidos y Canadá, Brasil fue considerado como uno de los mercados clave para atraer Inversión Directa Extranjera hacia las islas Canarias. Desde 2013, Proexca elabora estudios de los flujos comerciales entre Brasil y África y las posibilidades reales de situar al archipiélago en el mapa como un hub logístico y de negocios para las empresas brasileñas con interés en África.

Según el estudio Into Africa: Emerging Opportunities for Business, realizado por la empresa The Economist Intelligence Unit (2012), la región de África Occidental será la primera en desarrollar una clase media dentro del continente, que buscará bienes de consumo de un valor agregado, por lo que se espera que en los próximos años los países de la subregión comenzarán a realizar otros tipos de importaciones y no exclusivamente de productos básicos de alimentación. 

A excepción de Angola y de África del Sur, los demás países africanos con quien Brasil tiene un mayor intercambio comercial se encuentran en un área cercana a las islas Canarias, lo que, según Proexca, posibilita la actuación del archipiélago como actor económico catalizador de los flujos entre Brasil y sus asociados principales en esta área geográfica. 
La conectividad marítima entre Brasil y Canarias es elevada. En 2014, las conexiones con el puerto marítimo de Las Palmas aumentaron un 13,88%, pasando de ser unas 36 semanales a 41 conexiones. Con Santa Cruz de Tenerife, esta conectividad es aún mayor, además de sus 48 rutas semanales, el puerto tiene 12 conexiones cada quincena. En total, los puertos canarios tenían 190 conexiones quincenales con los principales puertos brasileños en 2014.

La conectividad marítima entre Canarias y África Occidental ya es fluida y está completa, existiendo una gran multitud de conexiones directas con los principales puertos de la región. Además, Canarias presenta un grado de conectividad óptima con los puertos africanos de la costa atlántica, desde Marruecos hasta África del Sur. En el caso de Magreb, las conexiones más fuertes son con Marruecos y Mauritania, a pesar de que también existen rutas hacia Argelia, Túnez y Libia. Por otro lado, existen rutas operativas que llegan hasta el final del Índico, como Mozambique, país con el cual Brasil tiene importantes relaciones comerciales y que continúan creciendo. 

En total, existen más de 180 líneas marítimas que conectan Canarias  con la costa occidental africana, lo que supone más de 300 viajes cada quincena hacia los principales puertos africanos de la región. La corta distancia y las conexiones fueron determinantes para la elección de Canarias como base de operaciones logística por parte de Cruz Roja Internacional, dentro del programa mundial de alimentos de la UNO, y por parte de USAID (la agencia norteamericana de cooperación internacional). 

Según los datos de Joc Sailings, la conectividad marítima entre Brasil y África Occidental y Magreb es suficiente, sin embargo, la mayoría de estas conexiones son indirectas, lo que implica que el flujo comercial sea lento y con poca fluidez. Además de todo lo anterior, existen problemas relacionados con las infraestructuras de los puertos africanos, ya que gran parte de estos tienen poca profundidad, lo que impide el atraque de navíos de grandes dimensiones. 

También el Informe del Banco Mundial Bridging the Atlantic: Brazil and Sub-Sahran Africa – South – South Partenering for Growth, destaca las deficiencias de conectividad como uno de los principales problemas al desarrollo de las relaciones económicas entre ambas regiones: “La falta de transportes adecuados desestimula cualquier tentativa brasileña o africana. Las rutas marítimas y los vuelos entre las ciudades brasileñas y africanas son insuficientes, tanto en número como en frecuencia”.

Sectores estratégicos
¿Cuál es la estrategia llevada a cabo por las Islas Canarias? Tiene tres ejes principales. El primero es transformar el archipiélago en un hub logístico para las empresas exportadoras, destinado a captar la atención de las empresas brasileñas, principalmente de la industria agroalimentaria con interés en África. El objetivo es transformar Canarias en un enclave portuario en la redistribución de productos de alimentación (carnes, aves, azúcar, cereales, etc.) brasileños hacia los mercados africanos más próximos al archipiélago español. Según un estudio realizado por la consultora norteamericana AT Kearney, los puntos fuertes de Canarias, en comparación con otros centros de transbordo marítimo de la región, son la conectividad, la calidad de los servicios y las  infraestructuras logísticas, el régimen fiscal y el riesgo del país.

El segundo eje consiste en hacer de las Islas Canarias una base de operaciones y expatriados, destinado a captar el interés de las grandes empresas brasileñas que ya operan en África, principalmente en los sectores mineros, ingeniería y construcción, agricultura industrial y tecnología de la información y de la comunicación. El objetivo es replicar el modelo de empresa minera canadiense Kinross, que ejerce su actividad en Mauritania, y que utiliza el archipiélago canario como base de expatriados para su personal y como centro de operaciones, debido a los beneficios fiscales que obtienen en la Zona Especial Canaria. Esta combinación de ofrecer las islas como una región desarrollada, con estándares de vida europeos en África, más incentivos económicos y fiscales, está despertando el interés de diversas empresas norteamericanas. 

Finalmente, el tercer eje consiste en conseguir que Canarias sea un centro de reparaciones para las empresas offshore drilling, más centradas en las empresas Petrobas, con el objetivo de conseguir que las plataformas petrolíferas de las empresas brasileñas que operan en África (Benín, Nigeria, Gabón, Angola y Namibia) utilicen el archipiélago para reparaciones y abastecimientos. 

Competidores principales
Las Islas Canarias no compiten solas en este posicionamiento como hub de entrada en África. Cabo Verde, Ghana y Guinea Ecuatorial ya manifestaron su intención de competir en este sector. Además de ellos, Marruecos y Nigeria, también son competidores considerables por el atractivo que sus mercados internos representan para las empresas brasileñas.

En el análisis que las Islas Canarias realizan de Cabo Verde, se destacan los vínculos históricos entre el archipiélago y Brasil, los lazos lingüísticos y el hecho de que el país es de los más estables de África Occidental. Todos estos factores, según Proexca, hacen de Cabo Verde una plataforma ideal para el empresario brasileño que quiere iniciar su actividad en África. 

Cabo Verde también cuenta con una ventaja: el vuelo semanal entre la capital de Praia y Fortaleza en Brasil, una ventaja competitiva en relación a las Canarias que no tienen ninguna conexión aérea con el país carioca. 

Por otro lado, también según Proexca, las conexiones marítimas entre Brasil – Canarias – África y las infraestructuras portuarias canarias son mucho más superiores que las caboverdianas. En Cabo Verde aún faltan zonas francas y áreas de baja tributación. En 2010 fue creado el Centro Internacional de  Negocios (CIN), pero nunca llegó a operar. Este año fue lanzada la Zona Económica Especial de la isla de São Vicente, no obstante, como señalaba el Gobierno, este será un proceso a largo plazo.

Los intercambios comerciales entre Brasil y África
El Gobierno brasileño ha puesto de nuevo el ojo en África después de las convulsiones políticas de los últimos tiempos. Por primera vez, en 2016 y en el primer semestre de este año, se ha dado un superávit en la balanza comercial entre el país sudamericano y el continente africano en favor a Brasil. Además, este mes, entre los días 6 y 10, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (APEX – Brasil) realizarán una misión ministerial hacia África Occidental en las ciudades de Lagos (Nigeria) y Accra (Ghana). 

El objetivo de esta misión, que será liderada por el ministro de tutela Aloysio Nunes Ferreira, es el de aproximar empresas brasileñas e importadores de esos países africanos, promoviendo negocios internacionales y las alianzas estratégicas. En 2016, las exportaciones hacia Nigeria fueron de un total de 731 millones de dólares, aumentando un 6,2% en relación al año anterior. Con respecto a Ghana, se sintió también una subida de las exportaciones (+16.5%, un total de 213 millones de dólares), destacando los sectores de alimentación y  bebidas, casa y construcción y máquinas de equipamientos.

Entre 2002 y 2012, se produjo un aumento de 416% en el intercambio comercial entre las partes. Además del crecimiento bruto, los países africanos también aumentaron su participación en la absorción de las exportaciones brasileñas: en 2002, fueron destino de 3,91% de los productos nacionales; 10 años más tarde, el porcentaje creció hasta 5,03%. Fue el resultado visible de la política externa del presidente brasileño Lula da Silva. 

En Noviembre de 2003, Luís Inácio Lula da Silva iniciaba su primera visita presidencial a África, un viaje que marcó el comienzo de la aproximación más importante de Brasil con el continente. Durante una semana, la delegación brasileña visitó la capital de São Tomé y Príncipe, Angola, Mozambique, África del Sur y Namibia. Diez años después, la presencia brasileña en África nunca había sido tan fuerte y los empresarios brasileños consideraban que los lazos podían ser aún mayores.

Con aquella primera visita, Lula tenía varios objetivos, diversificar los asociados comerciales del país en el extranjero, abriendo nuevas fronteras a la inversión directa brasileña y, al mismo tiempo, ganar más espacio en los órganos de decisión internacionales, como el Consejo de Seguridad de la ONU. Los viajes del antiguo presidente fueron el principal elemento de la aproximación entre África y Brasil. Durante los ocho años de mandato, Lula realizó 33 viajes presidenciales a África. Su sucesora, Dilma Rousseff, continuó esta estrategia aunque con menor intensidad, realizando 7 viajes durante su primera legislatura en el poder. 

Otra de las claves para potenciar las relaciones diplomáticas entre Brasil y África fue la apertura de las embajadas. Durante los ocho años de Gobierno de Lula, se abrieron 19 de las 39 embajadas brasileñas que existen en los países africanos. El tercer eje de esta estrategia del Gobierno brasileño fue la cooperación Sul-Sul. Como relata el periódico Folha de São Paulo, en diez años Brasil realizó más de 600 proyectos de transferencia de conocimiento y tecnología en 43 países africanos. 

También desde 2003, los viajes presidenciales fueron acompañados por las delegaciones empresariales, lo que abrió la puerta para que las empresas brasileñas se instalasen en los países africanos. Entre 2003 y 2012, el comercio externo con África aumentó de 6.000 millones de dólares a 26.500 millones de dólares, a pesar de que el continente continuara ocupando una pequeña parte de la balanza comercial brasileña. 

En 2015, las exportaciones brasileñas hacia África registraron una fuerte caída en el primer trimestre del año, con una retracción de 20,55% en comparación con 2014. Las ventas hacia los países africanos fueron de un total de 1.831 billones de dólares, mientras que las exportaciones africanas hacia Brasil también se redujeron un 31,77%, habiendo alcanzado los 2,389 billones de dólares. Fue el impacto de la acentuada reducción en las importaciones del petróleo de Nigeria, principal socio comercial de Brasil en el continente africano. 

No obstante, en 2016, Brasil registró un superávit de 3,231 billones de dólares en el intercambio comercial con los países africanos, interrumpiendo un ciclo de seis años de déficit expresivos en los intercambios con el continente. Este saldo positivo fue alcanzado gracias a la fortísima reducción (-47,5%) en las importaciones de productos africanos, en un año en el que las ventas brasileñas hacia los países africanos también disminuían, aunque a un ritmo mucho menos acelerado, a un 4,51% según el Ministerio de las Industrias, Comercio Exterior y Servicios (MDIC). 

Los productos básicos agrícolas lideraron la pauta exportadora brasileña hacia los países africanos, destacando el azúcar de caña, con una cuota del 26% de las exportaciones. Tras el azúcar de caña, vino el azúcar de caña refinado, la carne bovina y la de pollo. Por parte de África, a pesar de la fuerte caída, el petróleo fue el producto principal exportado hacia Brasil, correspondiendo al 36% del volumen total. Otros productos que destacaban fueron las naftas, los abonos fertilizantes y el gas natural. 

En Agosto del año pasado, la empresa Thomson Reuters y AfroChamber (Cámara de Comercio Afro-Brasileira) reunieron a los especialistas en Comercio Exterior para debatir las ventajas y oportunidades para hacer negocios con África frente a otros mercados. Entre las principales conclusiones del encuentro se señalaba que, a pesar de estar en plena expansión económica, África ya no es un objetivo de las exportaciones brasileñas.

“El aumento de consumo de la clase media emergente, sumado a una media de 8% de crecimiento anual del PIB del continente, podrá añadir 1,1 billones de dólares al PIB africano hasta 2019. Para la economía africana se estima un crecimiento del 7,7% al año entre 2014 y 2019, cerca del doble de la taza de economías avanzadas”, explicó entonces el especialista en Tratados de Comercio Exterior de Thomson Reuters, Marcos Piacitelli. 

“Brasil es un país que tiene una fuerte influencia de la cultura africana y detiene la producción de los principales productos consumidos por la población. Sin embargo, aunque estuviera ascendiendo su economía, África ya no es objetivo de las exportaciones brasileñas. Tenemos una participación inexpresiva en el comercio exterior hacia ese continente, representando sólo el 1,85% de las exportaciones hacia esa región”. Según Marcos Piacitelli, la principal barrera es la imagen distorsionada que Brasil tiene de esa región. “Durante años, la imagen que llegaba de los países africanos era de que se trataba de un lugar de pobreza y asistencialismo. No obstante, los países que forman el continente fueron víctimas de una transformación que comenzó hace por lo menos 30 años y que las convirtió en potencias económicas sólidas, que contemplan la formación  de una clase media con un elevado nivel de consumo y que cuentan con una juventud emprendedora”, concluye el mismo.

En el primer semestre de este año, según datos del Ministerio de Industria, Comercio Externo y Servicios brasileño, la balanza comercial con África presentaba un superávit de 1,43 billones de dólares. En total, Brasil, en los primeros seis meses de 2017, exportó hacia el continente, productos por un valor de 4,199 billones de dólares. Un aumento de 16,74% en relación con el periodo homólogo de 2016. 

Categorías

Entrevistas Export Manager
 PROEXCA ADMIN
 71  8845  17/09/2019
Entrevistas Técnicos Red Exterior PROEXCA
 Jose G. Rguez.
 -1  -1  01/01/0001
Casos de Éxito de Internacionalización
 Proexca
 99  21971  02/09/2019
Casos de Éxito de Inversión en Canarias
 Proexca
 17  661  24/08/2018
Noticias Proexca
 Proexca
 4226  99794  16/10/2019