Javier Soriano nos cuenta su experiencia en el Banco Mundial en Perú

lunes, 27 de febrero de 2017

¿Qué modalidad de beca cursaste?

Mi año como Export manager fue una beca en Organismo Multilateral en el año 2015, en este caso, el Banco Mundial, en su oficina país de Lima.

 

"...si se cumplen algunas premisas como son tener un buen respaldo económico, creer en lo que uno hace, reconocer muy bien el mercado en que deseas introducirte, y no esperar resultados inmediatos, absolutamente lo recomendaría salir al exterior y más en un mercado acotado, como el canario."

¿Cuáles son tus funciones?

El Banco Mundial es un Organismo Multilateral que tiene como misión la reducción de la pobreza y el fomento de la igualdad de oportunidades entre los habitantes de los países de bajo y medio ingreso. Por tanto, el Banco Mundial apoya a los gobiernos a promover buenas prácticas de política, así como al desarrollo a través de asesoramiento y financiación. 


Mi función, en concreto, durante el año como export manager fue la de apoyo a la implementación de proyectos de desarrollo social e innovación digital y análisis económicos de viabilidad de nuevos proyectos del Banco Mundial para Ecuador y Perú. Además, también estuve involucrado en el apoyo que ha dado y sigue dando el Banco Mundial a Perú para que pueda llegar a ser un país miembro de la OCDE para el año 2021, para lo cual tuve que interactuar con varios organismos del país y liderar el manejo del proyecto.

¿Qué te motivó a orientar tu andadura profesional hacia el comercio internacional?

En mi caso, estudié Administración de Empresas y trabajé 6 años en auditoría financiera en una Big Four y posteriormente en el departamento de control de gestión de una multinacional alemana, por lo que ya tenía cierta experiencia en negocios internacionales. Me decidí entonces por ampliar mi formación específica en esta área y hacer el Master en comercio internacional que proponía Proexca, ya que tenía mucho interés en seguir creciendo profesionalmente en esa dirección y tener la oportunidad de conocer de primera mano el funcionamiento de los mercados y las políticas en países en desarrollo. 


Otro aspecto que también me motivo a especializarme en esta rama es la necesidad vital que tiene Canarias de interactuar con el exterior. Mi objetivo es el de volver y contribuir a una Canarias abierta y emprendedora.  

 

¿Qué destacarías de tu experiencia como becario?


Destacaría lo que puedes llegar a aprender y crecer cuando sales de tu zona de confort. En mi caso, nunca me hubiera imaginado venir a vivir a Perú. Sin embargo, desde que llegué mi objetivo fue el de aprovechar al máximo la oportunidad profesional que tenía delante. Ya había tenido la oportunidad de vivir en el extranjero, ya que estuve en Bélgica de Erasmus y también fue una experiencia gratificante, pero vivir en un país en vías de desarrollo te da otra visión. Laboralmente, gracias a la beca, pude continuar trabajando en el Banco Mundial como Consultor de estrategia y seguir creciendo en esta institución tan global. Son ya más de dos años en este país y en el Banco, y la experiencia está siendo apasionante.


Perú es un mercado en crecimiento, muy dependiente de las materias primas, pero con muchos desafíos como país que hacen que las oportunidades de inversión sean mucha y en muchos sectores.

 

¿En qué medida esta formación especializada supone una mejora en tus expectativas laborales? ¿te encuentras trabajando actualmente?

Sí, como dije antes, tras el año de beca me contrataron en el Banco Mundial como consultor en estrategia e implementación de proyectos. Actualmente trabajo en la supervisión de la implementación de proyectos tanto en Perú como en México, principalmente en el sector de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), tanto de infraestructura tecnológica como de fomento de la innovación y capacidades digitales. De cara al futuro espero poder llevar de vuelta a Canarias mi experiencia de primera mano en cooperación internacional y de desarrollo de proyectos con el sector público en Latinoamérica. 

¿Recomendarías a una empresa  salir al exterior?

Lo fácil es decir que sí, pero habría que ver caso por caso. Pero si se cumplen algunas premisas como son tener buen respaldo económico, creer en lo que uno hace, conocer muy bien el mercado en el que deseas introducirte, y no esperar resultados inmediatos, absolutamente lo recomendaría y más en un mercado acotado, como el canario.

¿Y a otros recién licenciados?

Mi recomendación a cualquier persona es luchar por lo que uno cree. A aquellos que tengan el gusanillo de una experiencia exterior, les recomiendo que cierren los ojos, vayan a donde tengan que ir, que disfruten, aprendan y vuelvan mejores.

 

Desde mi experiencia, mi tiempo en Latinoamérica está siendo muy enriquecedor y trabajar con personas de diversas nacionalidades me está aportando mucho. Ahora bien, espero seguir explorando otras partes del mundo.   

 

 





Además, Expanish tiene un socio local en Arabia Saudí (o KSA como lo llamamos para abreviar), al que también debo prestar apoyo, contactando con sus proveedores en España y otros países, ayudando a desarrollar su estrategia para los proyectos que desean poner en marcha, como por ejemplo una sala de exposición, en la cual se pondrán muestras de productos de empresas españolas en su mayoría. Ya me encargaré de promocionar Canarias para que también tenga su representación.

 

La experiencia

Con la imagen que los medios ofrecen sobre el mundo árabe, no es de extrañar que muchos, entre mis compañeros, amigos y mi familia, me mirasen casi con pena o directamente con temor al contarles dónde pasaría los siguientes 9 meses de mi vida. Pero yo lo tenía claro, esta iba a ser una experiencia increíble que es imposible tener en ningún otro lugar del mundo. Yo tenía razón. Será mi personalidad, o la idea que traía, pero he disfrutado y mucho de la experiencia de vivir en un país en el que están prohibidas por rigurosa ley islámica las discotecas y el cine entre otras muchas cosas, existen severas normas sobre vestimenta y cinco veces al día el país se paraliza en las horas de rezo.


No existe experiencia como la de trabajar en el extranjero, nada enriquece más a una persona. Estoy convencido de que mis compañeros de la beca piensan como yo, y si es al contrario es que no se lo han planteado de la manera adecuada. Malas y buenas experiencias se mezclan para hacer de nosotros excelentes profesionales, algo que tendrá su repercusión en nuestro futuro laboral.


Por último, pero muy importante para mí, estar aquí me ha permitido visitar países de los alrededores y otras ciudades dentro de Arabia Saudita que muy probablemente jamás habría visto de no ser por esta oportunidad. Destinos como Dubai, Qatar, Abu Dhabi, Omán, incluso la India y otros quedan a mi alcance. Ya sea por motivos de trabajo o porque tengo un rato libre, he tenido la oportunidad de viajar y ver otros lugares.


En todos los sentidos, es una experiencia vital.

Desarrollo profesional

Gracias a mi trabajo aquí he aprendido mucho sobre la cultura árabe, norteamericana, la española y otras muchas, para los negocios y no sólo en los negocios. He adquirido múltiples habilidades y desarrollado mi confianza en mí mismo y en lo que soy capaz de hacer. Estoy aprendiendo árabe y he hecho infinidad de contactos, algunos de ellos en España pero la gran mayoría de ellos provienen de tantos lugares tan diversos que enumerarlos no tiene sentido.


Pero no sólo es el trabajo que se realiza, sino las circunstancias en las que lo hacemos. Por ejemplo, desde mi punto de vista un occidental capaz de adaptarse a la vida en Arabia Saudí demuestra ciertas capacidades, al igual que otros compañeros que habrán tenido que adaptarse a países y contextos muy diferentes. Cada lugar exige unas habilidades, enseña unas lecciones y nos hace madurar. Un seleccionador sabrá valorar adecuadamente estas experiencias, y es seguro que le llamarán la atención a la hora de examinar un currículum.


En definitiva, es mi opinión que un mismo trabajo desempeñado en otro país aporta mucho más en todos los sentidos, en lo personal y en lo profesional, de lo que jamás lo haría en nuestro propio país.


¿Recomendarías a una empresa salir al exterior?

En mi opinión, el contexto actual del mundo deja a las empresas sin opciones en este aspecto, pues tratar de mantener un mercado cuando la competencia puede venir casi desde cualquier país del mundo, significa sentarse a esperar a que llegue el momento de tener que pelear por cada punto porcentual de cuota de mercado en el único mercado que tenemos.


La única alternativa es salir y enfrentarse a ese mercado difícil y competitivo fuera de nuestras fronteras, donde cada punto de cuota de mercado que ganamos es un extra y no la base de nuestros ingresos. Algunos encontrarán más fácil competir fuera que hacerlo en casa, porque entran en juego ventajas inesperadas, tales como una creciente reputación del producto español, entre otras.


Al final todo será para mejor, pues la competencia es extremadamente sana para los que son capaces de soportarla. El que no lo es debe ponerse a trabajar en ello cuanto antes, pues la competencia es cada vez mayor y pronto nadie en ningún lugar del mundo estará protegido de ella por medios artificiales o de algún otro tipo. Es una tendencia global. Como he podido comprobar en mi estancia en Arabia Saudí, ni siquiera el oligárquico mercado de los productores de crudo está a salvo en el presente.

¿Y a otros recién licenciados?

Si lo que he explicado en los demás apartados no convence a un recién licenciado para buscar la oportunidad de trabajar fuera, es que tiene otras prioridades en su vida o ha conseguido el trabajo de su vida en España. Aún en estos casos recomendaría buscar la oportunidad de experimentar aunque sea temporalmente la experiencia, se trata de algo realmente increíble que nos cambia, siempre para mejor.





Además, Expanish tiene un socio local en Arabia Saudí (o KSA como lo llamamos para abreviar), al que también debo prestar apoyo, contactando con sus proveedores en España y otros países, ayudando a desarrollar su estrategia para los proyectos que desean poner en marcha, como por ejemplo una sala de exposición, en la cual se pondrán muestras de productos de empresas españolas en su mayoría. Ya me encargaré de promocionar Canarias para que también tenga su representación.

 

La experiencia

Con la imagen que los medios ofrecen sobre el mundo árabe, no es de extrañar que muchos, entre mis compañeros, amigos y mi familia, me mirasen casi con pena o directamente con temor al contarles dónde pasaría los siguientes 9 meses de mi vida. Pero yo lo tenía claro, esta iba a ser una experiencia increíble que es imposible tener en ningún otro lugar del mundo. Yo tenía razón. Será mi personalidad, o la idea que traía, pero he disfrutado y mucho de la experiencia de vivir en un país en el que están prohibidas por rigurosa ley islámica las discotecas y el cine entre otras muchas cosas, existen severas normas sobre vestimenta y cinco veces al día el país se paraliza en las horas de rezo.


No existe experiencia como la de trabajar en el extranjero, nada enriquece más a una persona. Estoy convencido de que mis compañeros de la beca piensan como yo, y si es al contrario es que no se lo han planteado de la manera adecuada. Malas y buenas experiencias se mezclan para hacer de nosotros excelentes profesionales, algo que tendrá su repercusión en nuestro futuro laboral.


Por último, pero muy importante para mí, estar aquí me ha permitido visitar países de los alrededores y otras ciudades dentro de Arabia Saudita que muy probablemente jamás habría visto de no ser por esta oportunidad. Destinos como Dubai, Qatar, Abu Dhabi, Omán, incluso la India y otros quedan a mi alcance. Ya sea por motivos de trabajo o porque tengo un rato libre, he tenido la oportunidad de viajar y ver otros lugares.


En todos los sentidos, es una experiencia vital.

Desarrollo profesional

Gracias a mi trabajo aquí he aprendido mucho sobre la cultura árabe, norteamericana, la española y otras muchas, para los negocios y no sólo en los negocios. He adquirido múltiples habilidades y desarrollado mi confianza en mí mismo y en lo que soy capaz de hacer. Estoy aprendiendo árabe y he hecho infinidad de contactos, algunos de ellos en España pero la gran mayoría de ellos provienen de tantos lugares tan diversos que enumerarlos no tiene sentido.


Pero no sólo es el trabajo que se realiza, sino las circunstancias en las que lo hacemos. Por ejemplo, desde mi punto de vista un occidental capaz de adaptarse a la vida en Arabia Saudí demuestra ciertas capacidades, al igual que otros compañeros que habrán tenido que adaptarse a países y contextos muy diferentes. Cada lugar exige unas habilidades, enseña unas lecciones y nos hace madurar. Un seleccionador sabrá valorar adecuadamente estas experiencias, y es seguro que le llamarán la atención a la hora de examinar un currículum.


En definitiva, es mi opinión que un mismo trabajo desempeñado en otro país aporta mucho más en todos los sentidos, en lo personal y en lo profesional, de lo que jamás lo haría en nuestro propio país.


¿Recomendarías a una empresa salir al exterior?

En mi opinión, el contexto actual del mundo deja a las empresas sin opciones en este aspecto, pues tratar de mantener un mercado cuando la competencia puede venir casi desde cualquier país del mundo, significa sentarse a esperar a que llegue el momento de tener que pelear por cada punto porcentual de cuota de mercado en el único mercado que tenemos.


La única alternativa es salir y enfrentarse a ese mercado difícil y competitivo fuera de nuestras fronteras, donde cada punto de cuota de mercado que ganamos es un extra y no la base de nuestros ingresos. Algunos encontrarán más fácil competir fuera que hacerlo en casa, porque entran en juego ventajas inesperadas, tales como una creciente reputación del producto español, entre otras.


Al final todo será para mejor, pues la competencia es extremadamente sana para los que son capaces de soportarla. El que no lo es debe ponerse a trabajar en ello cuanto antes, pues la competencia es cada vez mayor y pronto nadie en ningún lugar del mundo estará protegido de ella por medios artificiales o de algún otro tipo. Es una tendencia global. Como he podido comprobar en mi estancia en Arabia Saudí, ni siquiera el oligárquico mercado de los productores de crudo está a salvo en el presente.

¿Y a otros recién licenciados?

Si lo que he explicado en los demás apartados no convence a un recién licenciado para buscar la oportunidad de trabajar fuera, es que tiene otras prioridades en su vida o ha conseguido el trabajo de su vida en España. Aún en estos casos recomendaría buscar la oportunidad de experimentar aunque sea temporalmente la experiencia, se trata de algo realmente increíble que nos cambia, siempre para mejor.

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