Las Islas Canarias disfrutan históricamente de un tratamiento económico y fiscal diferenciado y estable, al objeto de compensar el efecto de su insularidad y lejanía. Para ello cuentan con un Régimen Económico y Fiscal (REF) propio, Ley 19/1994 del Régimen Económico y Fiscal de Canarias, supeditado a la legislación española y plenamente autorizado por la UE.

El REF contiene una serie de incentivos fiscales relativos a la creación y desarrollo de la actividad empresarial, entre los que destacan: 

La Zona Especial Canaria (ZEC), gracias a la cual se llega a tributar un 4% del Impuesto sobre Sociedades (en lugar del 30% del Régimen General).

  • La Reserva para Inversiones en Canarias (RIC), permite una reducción de hasta un 90% de los beneficios no distribuidos sobre la base imponible del Impuesto sobre Sociedades.
  • Exención del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados por la constitución , ampliación, y por la adquisición de bienes de inversión.
  • Ventajas del Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) con respecto al IVA, como un tipo general del 7%, aplicación nula a determinados productos y servicios como telecomunicaciones o por la adquisición de bienes de inversión, así como limitación por volúmenes de operación. 
  • Un 50% de bonificación fiscal por el beneficio obtenido por la venta de los bienes corporales producidos en Canarias.
  • Importantes deducciones fiscales por inversiones realizadas en sectores de interés.
  • Dos zonas francas del total de cinco existentes en España. Las empresas instaladas en las zonas francas canarias también pueden acogerse al conjunto de beneficios que el REF ofrece.

Estos incentivos conllevan a que las Islas Canarias sean una zona de tributación altamente atractiva para la inversión, por lo que es necesario aclarar que no constituyen un paraíso fiscal.

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